¿No os ha pasado nunca que de pronto recordáis algo de vuestro pasado .. algo sencillo, un rostro, una persona, una situación, una palabra, una mirada, un olor, un objeto...?
¿Por qué recordamos esas cosas de repetente?
¿Y cómo hacer para que no las arrastren las aguas del olvido?
Permalink Responder para MANU el mayo 6, 2010 a las 11:31pm
Es verdad, Esther. Qué destrozos hace el tiempo... te encuentras de pronto con alguien que fué íntimo y te das cuenta que no queda nada en común. Ni él ni tú sois los que érais. Tratas de evitar esos silencios tan incómodos y buscas desesperadamente un tema del que "engancharte" para no quedarte en blanco y, por fín, te despides de él con ese clásico saludo de quien no va a ningún lado.
No vamos a permitir que nos pase a nosotros. A que no?
No, a nosotros no. "El único amor verdadero es el espontáneo...", el que fluye, donde no tienes que hacer ningún esfuerzo, encajas y nada más...En los otros, los artificiales, dibujas una diana y tiras flechas, intentas que funcione pero "no hay manera", se oyen chasquidos, algo lo detiene como "los frenos mal colocados de una bicicleta", avanzas a costa de desgastar la rueda...